Exhibición Canina Los Guardianes

El pasado día 10 de Noviembre fuimos a Castellón a una competición Canina de Mondioring, ya que es la disciplina que trabajo habitualmente y en la que mi hijo Adam de quince años se está formando.

Por haber cambiado de federación, tuvo que empezar de nuevo por el Grado I de Mondioring, pero aun así estaba ansioso por volver al ring y competir con su perro Spartan, hambre de concurso lo llamamos nosotros. Después de más de un año volvíamos al ruedo.

La mala suerte que tuvimos fue el aire que hizo aquel día y quizás también el haber salido a competir el primero, aunque eso a veces pueda ser ventajoso en este caso no le favoreció en absoluto, a primera hora de la mañana el aire era muy fuerte y apenas se podía estar quieto de pie, te balanceabas al ritmo del viento.

Adam iba muy seguro, ya que su perro estaba a punto de salir en el grado III que es el grado superior en esta modalidad de Mondioring. El hacerle bajar de grado hizo que se confiara demasiado y además no contamos con el aire. En el Mondioring nunca sabes que puede pasar, que día hará, ni que objeto te tocará, ni que defensa de dueño habrá, y así todo el reglamento. Por eso nos gusta tanto el Mondioring, nunca sabes lo que va a pasar.

Empezó el concurso y a Adam le costaba caminar recto, hasta el perro había veces que se desplazaba de lo fuerte que soplaba el viento y la arena de la pista levantaba una ligera niebla de arena que molestaba a los ojos.

Adam falló el ejercicio de quieto con distracción, quizás fue por culpa del aire pero no importa, es así y hay que aceptarlo. El resto de ejercicios fue bien y aunque el mal caminar por el viento impedía una correcta conducción, la verdad es que hizo todo lo que pudo contando con las adversidades que hubieron.

El perro aprobó con 161 puntos, pero a mi hijo Adam le quitaron 8 puntos de aptitud general, lo que hizo que no pasara la prueba. Lo consideré muy injusto por los hechos que he explicado, pero esto es Mondioring!!! Esto es lo que siempre decimos.

Tuve que respetar la decisión de la jueza que le quitó los puntos de aptitud general, ya que el primer juez fue el que lo aprobó y lo felicitó, pero aun así fue un poco decepcionante porque la explicación de quitarle los puntos fue que el perro iba un poco descontrolado. Me pregunto si no sería por el aire que le empujaba constantemente, MONDIO!

Mi hijo salió de pista muy enfadado y con mucha rabia, era su segunda derrota en su carrera de concursante y no estaba acostumbrado a perder con tanta injusticia, pero de todo lo malo se aprende. Dándole una charla le dije que había venido muy confiado, en los entrenos se debe entrenar TODO! Desde la obediencia, los saltos, los ejercicios de defensa… TODO! Aunque sabemos que el perro lo sabe hacer perfectamente, tenemos que seguir practicando, buscar la diferencia, el fallo para lograr un nuevo Campeón, y si te caes volver a levantarte y seguir practicando, no rendirte. Hay que saber ganar y hay que saber perder, pero siempre hay que sacar lo positivo de la derrota, visión que muchas veces la victoria no te da.

Durante todo el camino de vuelta reinó el silencio, y estoy seguro que detrás de ello había una reflexión en proceso. Al día siguiente empezamos nuevamente los entrenos para el próximo concurso y hubo algo muy gracioso que me llego a lo más hondo: me di cuenta que su derrota, el haber perdido en el concurso de Mondioring había sido muy positivo. Mi hijo ya empieza a analizar, a entender, a pensar, a concentrarse y a tomarse más en serio el entreno gracias al concurso que perdió.

Uno de los ejercicios que no hizo del todo bien fue el de las posiciones, así que el entreno lo empezó con la obediencia y las posiciones, haciéndolo de la misma manera que en el concurso. Buscando el fallo y corrigiendo el error le dije lo qué tenía que hacer y dónde debía colocar al perro, cómo realizar el ejercicio, y si le fallaba el perro cómo castigarlo para que le entendiera.

Lo que más me sorprendió fue la respuesta de Adam. Después de muchos entrenos (desde sus trece años de edad) era la primera vez que me decía: “Vale! voy hacerlo como me dices pero yo no estoy muy de acuerdo, yo lo haría de otra manera”. Casi me muero de la risa, Adam estaba pensando, analizando y ejecutando y además, él tenía otra idea! lo cual me demuestra su Juego, su pasión y su coraje. En una palabra, mi metodología: JPC.

Eso es lo bueno de perder, volver a levantarte y seguir entrenando… esto es MONDIORING!!!!